Historia

Una historia que comienza con las manos

 

Hace más de 80 años, en un pequeño pueblo de Jaén, comenzó la historia de nuestra familia alrededor de algo tan sencillo como trabajar las fibras naturales con nuestras propias manos.

Desde entonces han cambiado los materiales, los diseños, las técnicas, las herramientas y también los mercados a los que llegamos. Pero hay algo que permanece intacto: las ganas, la ilusión y el orgullo de crear algo que merezca la pena conservar.

Acompáñame a recorrer una historia de familia, de trabajo y de varias generaciones que han ido construyendo, poco a poco, lo que hoy es Artesanía San José.

Los primeros pasos

 

Todo comenzó con mi bisabuela, Segunda.

Lo que para ella empezó como una afición y una forma de ocupar su tiempo libre se convirtió, casi sin darse cuenta, en una tradición que transmitió a sus nietos. Entre ellos, mi tío Juan y mi padre, José.

Aquello que comenzó en casa, fue creciendo poco a poco hasta convertirse en un pequeño taller familiar en Los Villares, Jaén.

Por aquel entonces fabricábamos principalmente canastos y otros productos de cestería que vendíamos a hoteles, balnearios y comercios de los pueblos de alrededor.

No había grandes almacenes ni rutas comerciales. Había una maleta, un burro y muchas, muchas ganas de trabajar.

El comienzo de algo más grande

 

Años después, mi padre se marchó a Barcelona para hacer el servicio militar. Durante su tiempo libre, y siempre con la artesanía en la cabeza, comenzó a recorrer los comercios de la zona ofreciendo los productos que fabricábamos en Jaén.

La respuesta fue mucho mejor de lo esperado. Aquellos primeros clientes fueron abriendo una puerta hacia un mercado más grande y demostraron que lo que estábamos haciendo en aquel pequeño taller de un pueblo de Jaén también tenía cabida fuera de nuestra tierra.

Aquellos primeros viajes y aquellas primeras ventas en Barcelona fueron, en muchos sentidos, el comienzo del negocio que conocemos hoy.

Crecer sin perder nuestras raíces

La demanda fue creciendo y con ella también nosotros.

Comenzamos a crear nuevos modelos, ampliar nuestro catálogo y aumentar nuestra capacidad de fabricación. El pequeño taller familiar fue evolucionando, incorporando más medios y más personas, pero manteniendo siempre una forma de trabajar esencialmente artesanal.

A medida que crecíamos, también fuimos ampliando nuestra forma de entender el negocio. No queríamos limitarnos a fabricar cestería, sino poder ofrecer a nuestros clientes una colección cada vez más completa y, al mismo tiempo, tener un mayor control sobre aquello que fabricábamos. Así nacieron nuevas líneas de trabajo.

En Bailén y Andújar, tierra de tradición ceramista, pusimos en marcha fabricación de piezas de cerámica. Diseñábamos los modelos, los fabricábamos y cada pieza era posteriormente pintada a mano, incorporando así un nuevo oficio y una nueva forma de expresión a nuestro catálogo.

También apostamos por algo poco habitual: nuestras propias plantaciones de mimbre. Queríamos asegurarnos de disponer de la materia prima necesaria para mantener la producción y poder responder al crecimiento de la demanda. Cultivar la materia prima nos permitió acercarnos aún más al origen de nuestros productos y tener un mayor control sobre todo el proceso.

Con el tiempo dimos un nuevo paso y trasladamos parte de nuestra actividad a unas instalaciones más grandes en Jaén capital.

El taller original, sin embargo, siguió formando parte de nuestra actividad y de nuestra historia. Era el lugar donde todo había comenzado y donde continuaba vivo el carácter artesanal que nos había acompañado desde el principio.

A medida que la empresa crecía, también lo hacía nuestra estructura comercial.

Abrimos una oficina dedicada al comercio exterior en Madrid, acompañada de una exposición permanente, y fuimos creando una red de agentes comerciales que nos permitió llevar nuestros productos a toda España.

De las ferias nacionales al mundo

Las ferias profesionales se convirtieron en una parte fundamental de nuestra historia.

Regalo Fama fue una de las primeras grandes ferias en las que participamos y, con el tiempo, llegamos a estar presentes en algunos de los principales encuentros profesionales del sector. Aquellas ferias eran mucho más que un lugar donde enseñar nuestros productos: eran una oportunidad para conocer nuevos clientes, descubrir tendencias, intercambiar ideas y entender hacia dónde evolucionaba el mercado.

Y empezamos a mirar cada vez más lejos. Participamos en ferias internacionales como las de París, Milán, Frankfurt, Nueva York y Tokio.

Nuestros productos comenzaron a viajar mucho más allá de Andalucía y de España, y las exportaciones fueron adquiriendo cada vez mayor importancia dentro de la empresa.

También empezamos a trabajar con diseñadores nacionales e internacionales, creando nuevos modelos y explorando nuevas posibilidades alrededor de los materiales naturales.

La artesanía dejó de ser únicamente una tradición que conservar. Se convirtió también en una forma de crear, experimentar y mirar hacia el futuro.

Poco a poco dejamos de ser únicamente aquel pequeño taller familiar que fabricaba cestería para los comercios de los pueblos de alrededor. Habíamos crecido. Habíamos profesionalizado la empresa. Habíamos llegado mucho más lejos de lo que imaginábamos cuando fabricábamos los primeros canastos.

Pero nunca dejamos de ser artesanos.

Una nueva generación, nuevos caminos

Con el crecimiento de la empresa llegó también una nueva etapa.

Y llegó el momento de que la siguiente generación empezara a formar parte de aquel proyecto que habían construido nuestros padres.

Me incorporé a la empresa de la mano de mi padre, acompañándolo en ferias, viajes y visitas a clientes. Al principio simplemente estaba allí para aprender, para observar y para entender cómo funcionaba todo aquello que desde pequeña había admirado tanto.

Poco a poco fui descubriendo una empresa mucho más grande de lo que imaginaba. Conocí a nuestros clientes, entendí sus necesidades y, sobre todo, descubrí todo lo que había detrás de cada producto: las personas, los materiales, el trabajo y las decisiones que hacen que una pieza llegue a convertirse en lo que es.

De la artesanía a la iluminación artesanal

Abrimos una nueva línea de negocio alrededor de la iluminación y la decoración navideña.

Comenzamos a combinar aquello que mejor conocíamos —las fibras naturales y el trabajo artesanal— con estructuras y nuevas técnicas para crear piezas de gran formato y diseños propios. Fuimos pioneros en utilizar las fibras naturales de esta manera, llevando materiales tradicionalmente asociados a la cestería a espacios y proyectos completamente diferentes.

Y poco a poco llegaron nuevos retos.

Diseñamos y fabricamos decoraciones para centros comerciales, estaciones de esquí, ayuntamientos y grandes espacios, pero también para pequeños comercios que buscaban algo diferente para decorar sus escaparates y establecimientos.

Cada proyecto era distinto. Cada uno nos obligaba a aprender algo nuevo.

Y fue así como descubrimos que nuestro trabajo podía ir mucho más allá de crear productos para un catálogo. Podíamos crear espacios, desarrollar ideas y las convertirlo en realidad.

Lo que recibimos, lo que dejamos

Hoy nos toca continuar una historia que no empezó con nosotros.

Hemos recibido de nuestra familia mucho más que una empresa. Hemos recibido una forma de entender el trabajo, el valor del esfuerzo, el respeto por el oficio y la responsabilidad de cuidar aquello que otras generaciones construyeron antes.

Ahora nos corresponde aportar nuestra propia parte.

La nueva generación empieza a tomar el relevo, con nuevas ideas, nuevas formas de trabajar y nuevos retos, pero con la misma raíz.

Porque continuar una tradición no significa repetir lo que hicieron quienes estuvieron antes.

Significa recibir su legado, hacerlo evolucionar y dejar algo que merezca la pena para los que vendrán después.

Y esta historia, después de más de 80 años, todavía no ha terminado.

Seguimos escribiéndola.

Artesania-S.-Jose-0031-s

María Isabel Gallardo

Gerente

Artesania-S.-Jose-0048-1

Javier Montes

Director Comercial

Francisco José Moreno

Departamento de Contabilidad

José Serrano

Departamento de Ventas

Esperanza Casanova

Departamento de Producción

Luis Linde

Departamento de Control de Calidad

Departamento de Fabricación y Almacenaje

RECONOCIMIENTOS